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22 de agosto de 2017

Crece el clima del golpe de derecha

Inmediata movilización obrera contra el crimen fascista.
Por Corresponsal
Política Obrera
La lucha por las libertades democráticas es el primer deber del momento. Por UN COMITÉ DE INVESTIGACION Y ENJUICIAMIENTO de la CGT, la FUA y los partidos, apoyado en la movilización de masas. Está en Juego el porvenir de las organizaciones obreras. INDEPENDENCIA OBRERA. PLAN DE LUCHA. CONGRESO DE BASES.
 
El asesinato de los militantes guerrilleros en Trelew es la concreción de una vieja resolución del Estado mayor desde el 10 de abril, la fecha de la muerte del general Sánchez, se viene desplegando una firme campaña dentro de las filas de las Fuerzas Armadas para suprimir las instancias legales o semilegales con los foquistas. La oportunidad la aprovecharon a sangre fría el pasado martes 22.
 
Están muy equivocados, sin embargo, quienes piensan que se trata de una “vendetta”, tal suposición equivaldría a sostener que los militares se mueven impulsados por la pasión personal. El crimen de Trelew es una medida política seriamente evaluada, ya que se trataría de llevar al país hacía el rumbo de la brasileñización. La finalidad sería anular el más elemental vestigio de clase de las organizaciones obreras, o su lisa y llana destrucción. Por este camino es que se liquidan las libertades democráticas más elementales.
 
Es igualmente evidente que el escabroso camino del asesinato revela que la derecha de la contrarrevolución no controla aún los acontecimientos y que busca imponerse en la dura lucha faccional dentro de las Fuerzas Armadas. Lanusse, se dice, habría sido conminado a suspender su compromiso electoral en marzo de 1973 “hasta acabar con la subversión”. En una palabra, la instauración de la ley marcial. Otras versiones aseguran que fue Lanusse el que habría planteado la suspensión de la “institucionalización”, con el propósito de perpetuarse mediante la prolongación del gobierno de facto y renovar, más tarde, las tratativas que le aseguren el continuismo electoral. La maniobra habría sido desbaratada por el mismísimo Lopez Aufranc, quien no tiene interés en perpetuar a Lanusse, por lo que prefiere quemarlo por completo circunscribiéndolo al “cumplimiento de la palabra empeñada”, elecciones, sin arribar a ellas, finalmente.
 
El aumento de la fiebre golpista pudo ser observada en otro hecho: el martes 22 la Corte Suprema habría presentado su renuncia en disidencia con la enmienda constitucional. El destino final de la oposición de la Corte a la “reforma” (La Nación, 22-8) aún es materia de negociación.
 
La dimensión del alevoso crimen no puede ser ILEGIBLE EN EL ORIGINAL con palabras de dolor por los compañeros con los que tantas discrepancias teníamos. Es que en realidad aquél debe ser entendido como parte de la escalada golpista de derecha, con sus proyecciones contra los explotados. En estas circunstancias, lo decisivo es armar el proletariado con una correcta apreciación de lo situación la única venganza posible es lo venganza de clase contra clase.
 
El “chárter” de Perón
 
La masacre de Trelew y sus implicancias fascistizantes ponen de relieve el callejón sin salida, contrarrevolucionario, de la estrategia de Perón coorporizada en su hostilidad a la movilización obrera y en su política de compromiso con el gorilismo liberal (La Hora) y el frigerista (Frente Cívico). Es que ante las perspectivas de un enfrentamiento fundamental, y quizás decisivo contra el gorilismo militar, la fuerza social clave y la única consecuente, el proletariado, tiene a sus organizaciones sometidas al arbitrio del ala más derechista. Los políticos burgueses, apenas las aguas se encrespan, rajarán con rapidez y por los canales que siempre mantienen abiertos.
 
No es casual que ninguno de los partidos que se llaman a sí mismos democráticos no hayan tratado de reaccionar prácticamente contra los crímenes. Perón, cuyo sentido de la oportunidad es proverbial, se fue de veraneo a San Sebastián, lo que incluso no le impediría pronunciarse si quisiera. La burocracia cegetista guarda piadoso silencio. ¿Puede haber alguna duda del exacto rol de los partidos ligados a la defensa de la propiedad privada, vinculados por mil lazos con la cúspide golpista militar? Si bien la juventud peronista puede ser apuntada como una excepción, su pronunciamiento no tiene perspectivas políticas propias consecuentes, ya que es carne de cañón del juego de Perón. Este le ha dado el apoyo social que le permite a la dictadura sobrevivir hasta ahora, sobrevivencia que amenaza directamente con un desbarranque fascitizante. El chárter para traer a Perón no oculta la filiación antiobrera de su política.
 
Las alternativas militares
 
El deliberacionismo entre los mandos militares se ha elevado de tono por la necesidad que tienen de definir la situación, el hecho cierto del que parten es que no hay conciliación posible entre la propuesta del GAN de Lanusse y la de Perón.
 
El ala derecha encabezada por Lopez Aufranc, los mandos de Marina y el ala ultra-católica de la Aeronáutica es partidaria de concluir con la aventura de las elecciones fraudulentas, desplazando a Lanusse. Este no tendría otros sectores para recostare que los escalones inferiores del generalato del ejército (cuerpo I°) y una minoría de la marina. Se le abren como alternativas para perpetuarse (y por cuánto tiempo?): a) Tomar como propio el planteo derechista; b) pegar un viraje en sus relaciones con Perón, aceptando el GAN de éste (lo que no incluye la candidatura de JDP). Por su base de clase, Lanusse –luego de seguir jugando al equilibrio– se inclinaría por la primera alternativa, como ya ocurrió con el semigolpe del 7 de julio pasado.
 
Tal elección tendría sus alternativas internacionales en un intento de aislar a Chile y volcar el platillo de la balanza en el ejército uruguayo hacia la derecha.
 
La posibilidad de que Lanussse se mantenga en la presidencia reflejaría el equilibrio entre los sectores militares brasileñistas y los partidarios de elecciones "limpias" (sin Perón pero con su acuerdo). En cualquier caso, estaríamos ante un momentáneo aplazamiento de una solución de fuerza con todas las de la ley.
 
Movilización democrática de masas
 
El crimen ha puesto en el candelero, de un modo definitivo, lo cuestión de la lucha por los libertades democráticas –lo que, en último instancia, planteo el derrocamiento de la dictadura. En la masacre están comprometidos todos, sin distinción de sectores dentro del gobierno militar. Una movilización real sólo podrá estructurarse infundiendo una profunda confianza en las masas, por lo que es necesario plantearla en el terreno de los acuerdos más amplios con el conjunto de los partidos que aún dependen de los capas democratizantes de la población.
 
La cuestión vertebral de la movilización antidictatorial es la intervención de la CGT. Hacia este reclamo debe vincularse toda la agitación política. El infantilismo petardista en las actuales circunstancias juega un rol directamente criminal.
 
Las consignas son indudables: por un COMITÉ DE INVESTIGACIÓN Y ENJUICIAMIENTO integrado por la CGT, la FUA y los partidos políticos. Este organismo es el único que puede actuar con autoridad en el esclarecimiento y castigo de los culpables: su viabilidad práctica dependerá de la movilización política sobre la que debe ser estructurado.
 
Esta tarea debe ser ligada al conjunto de los reclamos por las libertades públicas. No sólo el petardismo puede ser un obstáculo, sino –muy principalmente– los partidos embarcados en la "institucionalización", que podrían poner en primer orden la prosecución de una actividad proselitista.
 
Defender las organizaciones obreras
 
Más que sobre los partidos, el ala derecha está poniendo sus ojos en la reacción política de las organizaciones obreras. Es indudable que López Aufranc le ha echado el ojo a la Regional Córdoba de la CGT como punto inicial de una escalada nacional. Ante movilizaciones contra los crímenes infames los partidos que se reclaman marxistas deben plantear, inequívocamente, la independencia política de las organizaciones obreras, esto es, la ruptura con los GANES (de Lanusse a Perón), su intervención independiente contra la amenaza fascista, la estructuración de un plan de lucha de conjunto para recuperar las conquistas perdidas. El camino: CONGRESO DE BASES DE LA CGT.
 
La sangre derramada sólo tiene un instrumento para vengarse: la lucha de clases.
 
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