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2 de marzo de 2019

Formosa: agrotóxicos en Loma Senés, otro capítulo de envenenamiento

Por Andy B.

Los vecinos de la localidad formoseña Colonia Loma Senés, a 115 km de la capital provincial, denuncian daños en sus plantaciones frutihortícolas, producidos por la deriva de la fumigación con agrotóxicos realizada estos últimos días en las hectáreas destinadas al monocultivo. Además, hace días que vienen sufriendo síntomas de intoxicación como picazón en la garganta, ardor en los ojos y rostro.

El fin de semana pasado los pobladores, entre ellos pequeños productores, encontraron arruinadas sus plantaciones de mandioca, naranja y mamones, entre otros cultivos. Ante esta situación los pequeños productores, quienes para poder subsistir recurren al cultivo de frutas y verduras para vender en la feria franca de Pirané y a la vera de la ruta, se organizaron para tener una reunión con la intendencia.

Estos hechos fueron denunciados por Jorge Alcaraz, compañero del PO y referente de la colonia, en el Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia de Formosa -que se hizo presente y se comprometió a detener las fumigaciones hasta aclarar el motivo del daño en la producción.

Estos problemas no son nuevos ni desconocidos. En Loma Senés se replica el modelo y los problemas que sufren las comunidades de diversas áreas de explotación agrícola de nuestro país. Es una colonia en la que la mayor cantidad de hectáreas son tierras alquiladas por pools de siembra o empresarios que las explotan para sembrar maíz, algodón y soja principalmente, rociándolas regularmente con glifosato y 2-4D.  Estas chacras están situadas al lado de las viviendas, la escuela y la salita de la colonia, sin que medie protección o distancia prudencial que los resguarde del riesgo de intoxicación que presenta el uso de estos químicos. Los vecinos y docentes han denunciado incluso que las fumigaciones se realizan con avioneta directamente sobre las casas y las escuelas.

La lista se hace larga cuando queremos enumerar los problemas de salud de esta comunidad a causa de la exposición crónica a agrotóxicos: dolores de cabeza, náuseas, malformaciones en niños y animales, problemas cutáneos imposibles de diagnosticar y curar, problemas respiratorios, abortos espontáneos, cáncer… y la lista sigue.

Hace tiempo los vecinos vienen reclamando un estudio del agua y el suelo y de su salud, que probarían la denunciada relación entre sus padecimientos y el modelo de producción en el que quedan acorralados. Sin embargo, son los mismos organismos estatales lo que ponen trabas para la concreción de estos estudios.

El modelo de producción agropecuario basado en la explotación del suelo con monocultivo, el uso cada vez mayor de agrotóxicos y el consecuente incremento en el uso de fertilizantes, no está llevando a otro lugar más que al deterioro de la salud y la devastación del ambiente. Evidencia de esto son las inundaciones a causa de la compactación de la tierra, tierras improductivas, entre otras consecuencias de las que solamente se benefician grandes empresas que monopolizan el negocio de agrotóxicos y las semillas.

Organicémonos para acabar con el uso de agrotóxicos e impedir la privatización de las semillas.

Nacionalización de la gran producción agraria, del comercio exterior, de los puertos privatizados.

Adopción de prácticas agronómicas sustentables, con rotaciones de cultivos, en toda la superficie de producción. Terminar con el monocultivo.

No a la ley de semillas a medida de Bayer- Monsanto.

Contra cualquier imposición de patentes.

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