fbnoscript
14 de agosto de 2018

Misiones: acerca de la declaración de Aristóbulo Del Valle como municipio “Pro Vida”

Es la ciudad natal del ex gobernador y actual senador Maurice Closs, que votó a favor del aborto clandestino.
Por Belu R.

Un día antes del tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Senado de la Nación, los siete concejales de la localidad misionera de Aristóbulo del Valle (localidad natal del senador Maurice Closs, que votó contra la legalización) declararon por unanimidad a la localidad como “Pro Vida”. Para ello recurrieron a dos “argumentos”: sus posturas religiosas particulares y la supuesta mayoría de ciudadanos que avalarían dichas posturas.

Desde el PO, utilizamos la Banca del Vecino para manifestar el desacuerdo con la resolución. Nuestra compañera, Priscila Antúnez, defendió la lucha por el aborto legal. Sin embargo, el Concejo otorgó luego el espacio a dos representantes del sector pro vida: la médica obstétrica del hospital zonal -que además es pastora- aseguró que ningún médico ni hospital aceptaría esta ley, lo que demuestra que esta gente cree que sus pareceres individuales están por encima de políticas públicas, y el Pastor de la Iglesia Ciudad Deseada  desplegó el argumento de la supuesta defensa de la “vida” desde la concepción.

Al revés, lo que se impone es la separación de la Iglesia y el Estado. Los sectores oscurantistas defienden la continuidad del aborto clandestino.

La hipocresía de los Pro Vida

La declaración de la ciudad como municipio Pro Vida contrasta con la elevada violencia que los defensores de esta postura ejercieron contra aquellas compañeras y compañeros que intervienen en la lucha por el aborto legal, sobre todo a sus caras más visibles, desde amenazas personales por mensajes de texto anónimo a compañeros, hasta agresiones vía redes sociales -con especial ensañamiento sobre una compañera de 16 años, por sus expresiones en una radio de la zona.

Esta situación oscurantista y retrógrada desmiente las pretensiones del concejal Mac Donald de mostrar a Aristóbulo Del Valle como un espacio aislado del mundo donde todos viven en comunión y armonía.

Estamos y seguimos en la lucha a decidir por nuestras vidas, una vida plena, segura, placentera y autónoma, estamos desenvolviendo la lucha en una localidad donde funcionarios de derecha conservadores y clericales colocan a la mujer como incubadora del Estado que decide por nosotras. En la localidad natal de Closs, donde a pesar de todo en sus calles se llevaron a cabo los pañuelazos y las marchas por Ni Una Menos, es aquí donde se puso en escena la demanda de las mujeres y personas gestantes que reclaman legítimamente decidir sobre su cuerpo, defender las maternidades deseadas, y exigirle al Estado que garantice tales derechos.

En esta nota:

Compartir

Comentarios