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6 de marzo de 2019

8M en Santa Fe: necesitamos un paro por las mujeres

No a las maniobras de la burocracia sindical.

En la ciudad de Santa Fe, después de haber realizado un gran acampe de cuatro días en las puertas de la Municipalidad, presentando un documento que incluía nuestras principales demandas, en la Asamblea de mujeres, travestis y trans retomamos el debate para organizar el nuevo Paro Internacional en el Día de la mujer trabajadora.

Como venimos haciendo en las asambleas anteriores, desde el Plenario de Trabajadoras intervenimos para poner en debate qué estrategias nos damos para que el 8M sea un paro activo y que las mujeres podamos encontrarnos en la calle. La propuesta fue presentar una carta destinada a las centrales sindicales, replicando las experiencias de Buenos Aires y Córdoba, exigiendo que se abandone la tregua y se convoque al conjunto de la clase trabajadora a parar con el eje puesto en las demandas de las mujeres y las disidencias, contra el ajuste de Macri, el FMI, los gobernadores y gobernadoras de todo el país.

Señalamos la importancia y la necesidad de un paro general frente a los despidos y los tarifazos, en el contexto en que se comienza a debatir las paritarias, entendiendo que las mujeres y la diversidad de la clase trabajadora son les más afectades por la crisis.

Esta propuesta generó un fuerte rechazo de las mujeres que integran la comisión sindical de la mesa de Ni Una Menos, quienes en su gran mayoría integran a su vez el Movimiento Obrero Santafesino (MOS), un conglomerado de sindicatos de filiación kirchnerista de la provincia. Rechazan exigir el paro porque ellas mismas se niegan a parar. En la asamblea de mujeres señalaron que esta decisión era irrevocable porque “los sindicatos son ellas”, arrogándose así un mandato que no emanó de ninguna asamblea o plenario de delegados – a los que, por otra parte, tampoco convocan – en nombre de que “no hay condiciones” para realizar el paro, desentendiéndose de su responsabilidad como dirección sindical de preparar la deliberación y la propia medida.

Reniegan del paro que necesitamos las mujeres contra las patronales y el Estado, porque apuestan a un recambio electoral bendecido por los responsables de las violencias contra las mujeres. Esta es la línea de Hugo Yasky de la CTA, quien dijo "que no hay que hacer paros en un año electoral". Nosotras, por el contrario, sabemos que si queremos derrota a los planes de ajuste de Macri y el FMI, la lucha es ahora.

Para estas sindicalistas "ni la mesa NUM ni el movimiento de mujeres" podría reclamar el paro porque “no le corresponde”, en una defensa cerrada del verticalismo propio de las cúpulas sindicales, que han usurpado los sindicatos en beneficio de sus intereses materiales y políticos particulares. Esta posición fue condimentada por una catarata de insultos e improperios contra el Plenario de Trabajadoras. Sin embargo, como la propuesta fue bien recibida por mujeres independientes y sindicalizadas de ATE o Amsafe, intentaron maniobrar planteando ‘convertir el asueto del Lifschitz en un paro’ pero sin convocar al paro -una maniobra tras otra.

Género y clase

Simultáneamente a la Asamblea de mujeres, el lunes 25 se realizaba la asamblea de Amsafe provincial, que resolvió parar 72 horas los días 6, 7 y 8, contra la moción que proponía paro de 48 horas los días 6 y 7 de marzo, esperando el asueto para las mujeres trabajadoras el 8 de marzo, de manera que “paremos” solo las mujeres. Pero paramos contra las patronales y el Estado patrón, no contra los varones. Paramos el mundo contra la doble jornada laboral, por el fin de la discriminación laboral, por las licencias específicas y jardines, por lactarios. Por el aborto legal y la educación sexual. Cuestiones de interés vital para el conjunto de los explotados. Defendemos nuestra unidad de clase, contra todas las divisiones que nos imponen los capitalistas: por género, sexo, nacionalidad o religión.

Las intervenciones de referentes que militan en el campo de Bergoglio, Grabois y CFK, enemigos de los derechos de las mujeres, intentaron volver a colocar en el centro el debate distractivo de que el paro “no sea de hombres” y “no marchen hombres”. Este "eje" lo colocaron las mismas que ocupan lugares en las listas de los partidos patronales subordinados al papa y que apoyan a sindicalistas que, como sucedió con ATE, prestan las instalaciones de los sindicatos a grupos oscurantistas que despotrican contra la lucha y reclamos de las mujeres. Estas sindicalistas que canerean el paro y se preparan para votar al clerical sojero y reutemista Omar Perotti del PJ, o a Eugenia Bielsa, que lleva como primera candidata a diputada a una mujer 'pro vida', no tienen autoridad para echar de la marcha a nuestros compañeros de lucha.

Las mujeres luchadoras queremos parar. Por eso, desde el PdT-PO, reivindicamos la convocatoria a un paro general, activo y efectivo el 8M y un plan de lucha por todos nuestros reclamos. Llamamos a discutir en asambleas, en plenarios y reuniones de todos los lugares de trabajo para poner en pie un paro efectivo y masivo este 8M.

Convocamos a todes a marchar en la columna independiente del Estado y de las iglesias.

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