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11 de julio de 2018

Conquistemos la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral en la Ciudad de Buenos Aires

El 6 de julio estudiantes y docentes debatimos el proyecto del PO-Frente de Izquierda. Redoblemos la campaña.

Junto con la exigencia de que sea ley el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, el derecho a recibir educación sexual laica, científica y con perspectiva de género se convirtió en una de las reivindicaciones centrales del movimiento estudiantil y de mujeres, que crece día a día y que tomó un carácter masivo el año pasado con la gran rebelión educativa en la Ciudad de Buenos Aires.

En este marco, estudiantes secundarios, terciarios y docentes de todos los niveles se juntaron el pasado viernes 6 de julio en la Legislatura Porteña junto con el legislador Gabriel Solano para debatir sobre el proyecto de ley presentado por el Partido Obrero en el Frente de Izquierda. 

El mismo busca garantizar su aplicación inmediata con un contenido laico y científico y, a su vez, le otorga protagonismo en la aplicación de la ley a centros de estudiantes, sindicatos docentes y organizaciones de mujeres y diversidades sexuales. Junto con esto, plantea la instauración de dos horas semanales específicamente destinadas al contenido de educación sexual, que garanticen el trabajo de contenidos y la reflexión crítica sobre estos temas. Por otro lado, busca capacitaciones en servicio y reclama el pago y pase a planta de docentes del pos-título de Educación Sexual del Profesorado Joaquín V. González. 

En la reunión de presentación, participaron estudiantes secundarios de un colegio católico de Mataderos que expusieron la cruda realidad de los colegios confesionales, en los que las y los estudiantes son perseguidos por las autoridades (y las monjas) por pronunciarse a favor del aborto legal –incluida la organización de requisas en las aulas-, al tiempo que son condenados a la desinformación sobre educación sexual. Luego, intervenciones de varios docentes plantearon como la eventual aplicación terminaba cayendo en la buena voluntad de quienes están frente al aula, que deben invertir tiempo extra en la búsqueda de herramientas y contenidos que no son garantizados por el Ministerio. La no aplicación de la ESI es producto de un Estado que mantiene sus lazos con la Iglesia, y que es el responsable de preservar un orden social basado en la opresión, la violencia y la discriminación.

Para sacar a la iglesia de nuestra educación, vamos por la modificación de la ESI laica y científica para que se aplique efectivamente, con la participación de los centros de estudiantes, los sindicatos docentes y los movimientos de mujeres y colectivos de diversidades sexuales. Como en la legislatura de la Provincia de Buenos Aires, donde ya se conquistó la media sanción, vamos por la aprobación en la Ciudad de Buenos Aires. Redoblemos la campaña estas semanas con recorridas por los colegios y una juntada de firmas.

Llamamos a los centros de estudiantes, sindicatos docentes y organizaciones de mujeres a sumarse a esta campaña con pronunciamientos, adhesiones, reuniones abiertas y todas las iniciativas que fortalezcan esta lucha.
 

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