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19 de diciembre de 2018

Jujuy: macristas y peronistas aprobaron un presupuesto a la medida del Banco Macro y los usureros de la provincia

Por Iñaki Aldasoro Diputado Provincial por el Partido Obrero-Frente de Izquierda
Jujuy: macristas y peronistas aprobaron un presupuesto a la medida del Banco Macro y los usureros de la provincia

El legislador del Frente de Izquierda denuncia el presupuesto durante el debate en comisión

El jueves 13 la legislatura de Jujuy aprobó el presupuesto 2019, con los votos del oficialismo, del PJ y del kirchnerismo. El PJ mandó a retirar de la sesión a su diputada más díscola y se quejó de la falta de diálogo del gobernador Morales, postulándose como una variante de recambio de cara a las elecciones del 2019. El único diputado del FUyO, por su parte, no se animó siquiera a repetir el demagógico voto en contra de su mandante Cristina Kirchner contra el presupuesto nacional. Sólo los diputados del Frente de Izquierda rechazamos al presupuesto 2019, por ser un ariete de ajuste contra los trabajadores en favor de los usureros y capitalistas.

Endeudamiento imparable y peligro de default

Lo que más distingue a este presupuesto, un 40% mayor que el 2018, es el fenomenal incremento de la deuda. El pago de intereses se eleva a la friolera de 2.092 millones de pesos; un 327% más que en el 2018 y un 1.200% con respecto al 2017. Sin embargo este no es el número final, ya que el propio gobierno decidió excluir varios créditos y bonos que vencen el año que viene. En contraste, el presupuesto de Salud crece el 42%, pero esos recursos no irán a revertir el vaciamiento de los hospitales públicos, sino para garantizar prestaciones a través de convenios con clínicas y grupos privados. En educación la situación es peor: con un aumento del 19% no cubre la pérdida de este año y queda debajo de la inflación proyectada para el año que viene. La obra pública, que se lleva sólo el 3% de lo presupuestado, queda atada a los cada vez más inviables proyectos de participación público-privada (PPP).

El principal beneficiario de los desembolsos para la deuda pública es el banco Macro, que se lleva casi la mitad de lo presupuestado por la simple suba de la tasa de interés, de casi un 300%, en relación al momento de haber tomado el crédito. El segundo acreedor es el estado nacional, quien le impone disciplina fiscal y ajuste a las provincias para poder recaudar también en función de pagarle al FMI. Bajo el mandato de Morales, y con aval de Macri, la provincia se ha endeudado por más de U$S 1.000 millones (tomando el último crédito de ampliación del parque solar Cauchari). Una nueva devaluación fuerte el año que viene podría llevar a la provincia al default en un santiamén ya que aún el gobierno debe conseguir más de 5 mil millones de pesos para cubrir totalmente el presupuesto 2019.

El palo y la zanahoria de Morales

Mientras la inflación proyectada en el 2019 es del 23% –y seguramente será mayor–, el presupuesto aprobado sólo prevé un aumento de un 21%, profundizando la caída de más de 20 puntos del salario de los estatales en el 2018. Esta confiscación se impuso a través de aumentos por decreto y con la infaltable colaboración de toda la burocracia sindical peronista nucleada en el Frente Gremial Amplio (FGA), que ha dejado pasar semejante ninguneo. En el caso de los obreros de La Esperanza, todavía bajo gestión estatal, no han tenido paritarias en 2017 ni en 2018, y tampoco figuran en el presupuesto 2019, aun cuando está claro que la venta del ingenio es inviable sin un desguace.

El presupuesto de Morales incorpora su plan “Jujuy asiste y reactiva”, un invento para reasignar partidas presupuestarias y así garantizar más subsidios al capital, sostener algunos programas de comedores barriales y escolares y pequeñas obras para las cooperativas de trabajo. Se calcula utilizar $130 millones en los primeros meses de 2019 con este fin, buscando contener a una población sumida en la pobreza. En caso de que esto no alcance, Morales aumentó también el presupuesto en seguridad, que crece casi un 70%. Rechazamos este reforzamiento represivo denunciando que se va a usar contra las próximas luchas, especialmente contra los obreros azucareros, frente al cuadro de incertidumbre del ingenio La Esperanza y las amenazas de despidos en Ledesma, o contra los docentes y estatales que inevitablemente coparán las calles ante la degradación de sus condiciones de vida.

Nuestro planteo

Desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda rechazamos este presupuesto, al tiempo que advertimos que será el propio movimiento obrero de la provincia quien, más temprano que tarde, saldrá a la calles a luchar por sus propios intereses y contra esta “ley de leyes”. Bajo esta perspectiva rechazamos la deuda usuraria en dólares y el pacto fiscal que honra este presupuesto y succiona los recursos necesarios para salud, educación y obra pública. Planteamos además, la necesidad de colocar en manos de los trabajadores los resortes productivos de la provincia, como lo es la tierra o el Ingenio La Esperanza; y la necesidad de acabar con la represión y el ataque a las libertades democráticas del pueblo, disolviendo el enorme aparato represivo y judicial montado por Morales.

Por eso, defendimos la necesidad de un congreso de bases de las centrales y sindicatos provinciales para superar el corsé de la burocracia sindical, establecer un paro activo y preparar la huelga general, que derrote el ajuste y oponga al conjunto del régimen y los partidos patronales, una asamblea constituyente que asuma el poder político en la provincia y el país, para tomar las medidas necesarias para que la no seamos los trabajadores lo que paguemos la crisis.

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