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8 de marzo de 2019

FUERA MACRI, los gobernadores del ajuste y todo el régimen del FMI

¡Paro activo de 36hs ya!

Argentina está viviendo un salto cualitativo de la crisis, que conduce inexorablemente a una nueva bancarrota nacional. El pacto con el FMI, con sus ajustes permanentes para pagar la deuda, ha fracaso a la vista de todos. Asistimos a una nueva corrida de dimensiones imprevistas, que agravará el derrumbe económico en marcha.

Ante esto se negocian nuevas medidas, que no son más que una receta recargada de las políticas fracasadas. El gobierno le pide al FMI usar los dólares para enfrentar la corrida, e incluso se está negociando un préstamo de la Reserva Federal de los EEUU. Ya sabemos dónde termina esto: el país es empeñado para beneficiar los negocios de una pandilla de especuladores que una vez a salvo condenarán al país a la quiebra.

Mientras la inflación sigue haciendo estragos en los ingresos del pueblo trabajador, el dólar se vuelve a disparar, las tarifas aumentan cada día, los cierres de fábricas y empresas y las suspensiones absolutamente masivas en la industria automotriz y metalúrgica se generalizan.

Al mismo tiempo a través de centenares de recursos preventivos de crisis, -ya más de 400 solicitados-, las patronales atacan los convenios colectivos de trabajo. La reforma laboral que políticamente el gobierno no pudo sacar por ley, después del diciembre caliente de 2017, se implementa gremio por gremio y especialmente fábrica por fábrica.

Es el caso de Coca Cola, de Carrefour y de las pretensiones de la patronal de Fate, frente a la cual los trabajadores del neumático con el Sutna a la cabeza se preparan para dar batalla, apoyados por la población de la zona norte y por el sindicalismo combativo.

Programa

La salida a la crisis reclama una transformación social integral: hay que parar los despidos repartiendo las horas de trabajo, hay que romper con el FMI, repudiar la deuda externa usuraria, parar la fuga de capitales nacionalizando el sistema financiero, proceder a terminar con el régimen de las privatizadas y los monopolios petroleros, nacionalizando bajo control obrero los recursos naturales del país. 

Este programa de salida a la crisis es incompatible con la permanencia de Macri y su gobierno digitado por el FMI, que están jugados a ir a fondo contra la clase obrera y en un ajuste de tal magnitud y contradicciones internas que a cada paso se torna inviable. Ahora mismo elevan y elevan la tasa de interés para contener una corrida al dólar de la especulación financiera internacional que vuela hacia China o Wall Street después de resarcirse de las pérdidas de la megadevaluación del año pasado. Semejantes tasas paralizan la economía capitalista que no puede funcionar sin crédito. A la vez infartaron el mercado inmobiliario y con ello los padecimientos de millones de argentinos sin techo, como también de los tomadores de créditos UVA -devorados por la inflación que al escalar este año a un 35% o más haría impagable las cuotas.

Pejotismo y burocracia sindical

Pero no sólo Macri y su gobierno es hostil al programa de salida a la crisis que proponemos. La llamada oposición, desde el pejotismo al kirchnerismo, le han asegurado al FMI que no sacarán los pies del plato. Enfrentamos a todo un régimen del FMI, a los gobernadores del PJ ocupados en aplicar su propio ajuste y adelantar las elecciones en todo el país para hacer más pasable la masacre social con la expectativa del “año electoral”. Enfrentamos a un parlamento cómplice. Y a un factor clave, la burocracia sindical y piquetera, la de la CGT y la opositora empeñada en el “Fuera Macri, hola Cristina”. Enfocada en la dosificación de la protesta para enchalecar el odio popular a Macri en un recambio electoral mientras Cristina va cerrando acuerdos con todo el PJ provincia por provincia.

La CGT ha dado por tierra con la expectativa de un paro en marzo. Aún en sus modalidades domingueras y de descompresión, le escapan a un paro nacional. El Consejo Directivo discute una movilización de Congreso a Plaza de Mayo para ¡abril! Se nota que no viven de los puestos de trabajo que se pierden de a miles, que no viven de los salarios y jubilaciones que se derriten.

La burocracia es un pilar estratégico de todo un régimen del FMI, que tiene a Macri en el poder ejerciendo su plan, pero que tiene a los Lavagna, Urtubey, Massa o Kicillof dando garantías de repago de una deuda usuraria e impagable.

¿Cómo abordamos semejante situación?  La pregunta que surge entre los trabajadores es ¿Qué pasa que estamos quietos? Y la respuesta es clara: la oposición cómplice que se candidatea como recambio del gobierno macrista no quiere agitar las aguas porque pretende gobernar para los mismos intereses capitalistas.

Organizar a los trabajadores

Tenemos que organizar el odio de los trabajadores. Darle una perspectiva a quienes ven cerrarse sus fábricas como Nidera, con el concurso de sus sindicatos que aíslan sus luchas, cuando no pactan los despidos armando ellos mismos las listas de activistas como en Coca Cola. Tenemos que detener la sangría de despidos de activistas como en Kraft, Pilkington y tantas otras. Hay que impulsar con una fuerte agitación el camino que Interpack marcó sola, valientemente: la ocupación de las fábricas que cierran o despiden masivamente. El reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, el aumento inmediato de salarios. La salida de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas empieza por las reivindicaciones inmediatas. Como el Cordobazo empezó por las quitas zonales a los metalúrgicos del interior o la liquidación del sábado inglés.

Ahora contamos con un fuerte movimiento piquetero independiente y centenares de miles de compañeros desocupados contenidos por el Trío Vaticano, en cuya base también crece la inquietud y la insatisfacción. Los docentes no iniciaron las clases con un paro de 72 horas nacional. Todo el movimiento obrero tiene que moverse ya mismo.

A Macri y al régimen del FMI, de los gobernadores cómplices y sus partidos corrompidos hasta la médula, hay que derrotarlo y que se vaya ahora mismo con un Cordobazo nacional. Esa es la perspectiva del paro de 36 hs. Llevemos ese debate a puerta de fábrica, impulsemos asambleas, plenarios de delegados con mandato, en la perspectiva que el Plenario Sindical Combativo viene planteando a los trabajadores.

¡Fuera Macri y todo el régimen del FMI ya mismo! Con millones de trabajadores en las calles. Paro activo nacional ya de 36 horas. Por un Congreso de todos los sindicatos con mandato de las bases, mediante asambleas para discutir un plan de los trabajadores de salida a la crisis a partir de nuestras reivindicaciones. Al servicio de esta perspectiva el PO ha formulado el planteo de Asamblea Constituyente, libre, soberana y con poder, para reorganizar el país sobre otras bases sociales, la de los trabajadores.

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