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7 de abril de 2019

Elecciones Río Negro: se reelige el oficialismo, nuevo golpe al macrismo y a los K

Por Corresponsal
Comité Partido Obrero de Río Negro
Elecciones Río Negro: se reelige el oficialismo, nuevo golpe al macrismo y a los K

Voto de Norma Dardik, candidata a gobernadora por el FIT en Río Negro

Con el 83% de las mesas escrutadas, el actual partido de gobierno de la provincia, Juntos Somos Río Negro, se encuentra ganando la elección con el 52% de los votos. Le saca al FpV de Martín Soria unos 17 puntos porcentuales de ventaja. La alianza macrista Cambiemos, por su parte, realiza una elección paupérrima, obteniendo apenas un 5,7% de los votos.

El oficialismo provincial logró pilotear la impugnación de la candidatura del actual gobernador Alberto Weretilneck por parte de la Corte Suprema, que lo llevó a poner como candidata a su ministra Arabela Carreras, cuando faltaba sólo dos semanas para la realización de los comicios. Al igual que sucedió en Neuquén, el gobierno macrista apoyó al partido provincial, apostando a la derrota segura del FpV, una vez que era evidente la imposibilidad de Lorena Matzen, la candidata de Cambiemos, de disputar la elección.

Juntos Somos Río Negro no sólo contó con el apoyo abierto de una parte de la burocracia sindical centroizquierdista (ATE), sino incluso también con el favor de la burocracia y las organizaciones sociales integradas al FpV, que le garantizaron la ‘paz social’ tanto al gobierno como a las patronales durante todo el último período, en el cual se ha impuesto un fuerte ajuste contra los trabajadores. La ‘paz social’ de la ‘oposición’ peronista se demostró como funcional al oficialismo de Juntos Somos Río Negro.

Toda la izquierda sumada ha hecho una elección modesta, obteniendo un 5% de los votos. Se coloca, de esta manera, medio punto por detrás de la elección realizada en 2017. El FIT estaría obteniendo un 2,8% a gobernador y un 3% a diputado, y realizó elecciones importantes en Bariloche y en Villa Regina, superando el 4% y el 6% respectivamente. La elección de la izquierda debe valorarse en el cuadro de fuerte polarización planteado en las últimas semanas de la elección.

El gobierno de Weretilneck y Arabela Carreras deberá lidiar con un cuadro de quebranto de las arcas provinciales, que al mismo tiempo es fuertemente dependiente de un estado nacional también quebrado. Se abrirá, más temprano que tarde, un cuadro de gran conflictividad social, que le dará plena vigencia al programa desenvuelto por el Partido Obrero y el Frente de Izquierda en el curso de la campaña electoral, por una salida de los trabajadores y la izquierda para que la crisis la paguen los capitalistas.

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