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10 de abril de 2019

El Frente de Izquierda presentó un proyecto de capacitación en servicio en Educación Sexual Integral

En la Legislatura porteña.

Este lunes comenzamos la semana legislativa con una gran iniciativa parlamentaria: Gabriel Solano desde la banca del Partido Obrero en el Frente de Izquierda, junto a las legisladoras Laura Marrone (IS) y Myriam Bregman (PTS), presentaron un proyecto de ley de capacitación en servicio en Educación Sexual Integral con alcance para toda la docencia que se desempeña en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en los distintos niveles del sistema educativo, con relevo de tareas y con puntaje, y la ampliación de la oferta de vacantes en los dos únicos postítulos gratuitos en especialización en ESI: el de la Escuela de Maestros y el que se dicta en el Instituto Superior Joaquín V. González. El proyecto de ley fue presentado junto a un pedido de informe elevado al GCBA y al Ministerio de Educación que interpela respecto de la implementación de la ESI, los actores de las comunidades educativas involucrados en la selección y seguimiento de contenidos, el rol de educadores y estudiantes, los mecanismos para garantizar su implementación y las partidas presupuestarias destinadas a tal fin.

Un reclamo incesante

El proyecto de ley recoge el reclamo incesante de la docencia de acceder a una capacitación en servicio en ESI laica, científica y respetuosa de la diversidad sexual. Ha sido presentado con el objetivo de responder a una demanda que emana de la realidad de las infancias, la juventud y la docencia, y es el resultado de un intenso proceso de debates, aportes e intercambios con sectores docentes de todos los niveles, estudiantiles del nivel medio y terciario y organizaciones de mujeres. El proyecto intenta contribuir a satisfacer el reclamo que reveló y puso en debate la falta de educación sexual laica, científica y respetuosa de la diversidad sexual en las escuelas y de instancias de formación docente y en servicio en relación a la ESI, y la necesidad de avanzar en la pelea por la separación de la Iglesia del Estado: a 13 años de la sanción de la ley, las y los estudiantes continúan reclamando ser quienes seleccionen los contenidos a partir de sus intereses, inquietudes y necesidades, tener una carga horaria significativa y de abordaje integral en la formación, así como un espacio curricular propio manteniendo la transversalidad, a diferencia de lo que hoy está planteado en dos o tres encuentros anuales.

La política del gobierno

Durante el 2018, mientras adolescentes y jóvenes reclamaban la implementación de la ESI y la separación de la Iglesia del Estado, en la CABA el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta y la ministra Soledad Acuña convocaron una mesa de “expertos” que decidió nombrar un coordinador para toda la CABA, y armar equipos de ESI con un docente y dos estudiantes (¡!) que reciban una capacitación, y sean promotores estudiantiles al interior de sus escuelas.

Con esta decisión, pretendían bloquear los reclamos de modificación de la ley de ESI distrital para poner fin a la posibilidad de adaptar la educación sexual al ideario de cada colegio en particular, una vía de injerencia del clero y el oscurantismo.

La función teórica de los equipos impulsados por Rodríguez Larreta supone canalizar las demandas, necesidades e intereses de los alumnos, para ello el GCBA los dotará de un kit de materiales con recursos, contactos e información útil para cada caso.

Por medio de esta precaria medida, el Estado pretende desentenderse de sus responsabilidades en materia de educación sexual y preservar sus lazos con el clero.

En tanto, las y los docentes porteños no podemos acceder a capacitaciones que eleven nuestra perspectiva pedagógica para abordar e implementar la ESI. Hoy los únicos dos postítulos gratuitos de especialización en ESI están sobresaturados y hay un esquema de sorteo para ingresar y listas de espera de más de un año para acceder a una vacante.

Un problema nacional

El problema señalado no es exclusivo de la Ciudad, como lo muestra la resolución nacional 340/18, que lanzó capacitaciones de dos encuentros en el número limitado de 8 provincias y sin alcance al conjunto de la docencia de cada una de ellas. La desinversión y el vaciamiento en materia de políticas públicas alcanza al sector educativo con fuertes recortes disfrazados de un “como si” que nada soluciona.

El gobierno nacional, los provinciales y el de Larreta-Acuña en la CABA, están en las antípodas de la implementación de la ESI laica y científica, de la separación de la Iglesia del Estado y de la legalización del aborto.

El proyecto presentado debe constituirse en un trampolín para desarrollar una fuerte campaña por educación sexual laica y científica para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir. Es de primer orden profundizar la pelea por estos derechos y el conjunto de los derechos de las mujeres, las disidencias, la juventud y las infancias.

La lucha es ahora, manos a la obra.

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