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11 de abril de 2019 | #1544

Unidad de ocupados y desocupados

Para derrotar el ajuste

El pasado jueves 4, los trabajadores y el país asistieron a dos realidades contrapuestas.

De un lado, la burocracia sindical, en sus diferentes variantes, se movilizaba a las puertas del Congreso.

Fueron a pedirle beneficios y prebendas para las patronales. Las mismas que, todos los días, no vacilan en despedir y suspender.

Descargando sobre los trabajadores el fracaso del gobierno, que esas mismas patronales apoyaron durante estos años.

Mientras pedían por los patrones, a los dirigentes de las CGT o de las CTA no se les escuchó un solo reclamo, ni anuncio de lucha, en
favor de los trabajadores.

Pero a pocas cuadras de allí, se gestaba una realidad muy diferente. El Plenario Sindical Combativo y el movimiento piquetero en lucha,
con el Polo Obrero a la cabeza, marchaban a Plaza de Mayo.

Y después, a un combativo acampe frente a Desarrollo Social, que desafió los intentos represivos del gobierno.

Ante los ojos de todo el país quedaron de manifiesto dos perspectivas.

La de quienes han pactado con el gobierno el ajuste y la reforma laboral, en aras de “votar bien” en 2019. ¡Pero sus candidatos, de Lavagna a Cristina, pasando por Massa, son los que le han jurado al FMI pagar hasta el último centavo de la usuraria deuda externa!

El otro camino es el de los que decimos: La lucha es ahora. Por un paro activo de 36 horas, convocado por un confederal con mandatos de las bases, ocupados y desocupados. Por un salario y jubilación equivalentes a la canasta familiar y su indexación mensual, por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, por la ocupación de las fábricas que cierran o despiden. Por la anulación de los tarifazos, la apertura de los libros de las empresas y un plan económico de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas.

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