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26 de enero de 2019

No a los despidos y el recorte en Educación-La Plata

Por Corresponsal
Tribuna Estatal en Educación

Las autoridades de la DGCyE (Dirección General de Cultura y Educación) han anunciado un recorte del 50% de fondos nacionales con los que se ponen en funcionamiento programas en toda la provincia de Buenos Aires, como los programas AREYA y Argentina aprende y enseña, lo que significa una escalada de despidos de compañeros contratados precarizados y el fin de varios programas. Es decir, ni aprender ni enseñar, sino ajuste y despidos.

A fines del 2018, se le negó la continuidad para este año -sin causa alguna- a decenas de trabajadores contratados; a través de asambleas y organización se trazó un plan de lucha por la reincorporación de estos trabajadores. Si bien el director general de escuelas Gabriel Sánchez Zinny, en reunión con el Consejo Directivo provincial de ATE, había confirmado la continuidad de los trabajadores contratados, con el codo borró lo acordado; con lucha se logró la reincorporación de varios, pero ahora directamente plantean el despido de muchísimos trabajadores que cobran sus magros salarios precarios con financiamiento nacional.
Macri, Vidal y Sanchez Zinny son los responsables

La variable de ajuste una vez más son los trabajadores precarizados que el Estado -en este caso la DGCyE- usa sistemáticamente no sólo para mantener la baja de los salarios y la dependencia de un contrato informal y basura sino también para modificar las condiciones laborales en conjunto de todos los trabajadores de planta permanente. Controles biométricos, descuentos, presentismo, condiciones edilicias lamentables y paritarias a la baja en una escalada inflacionaria y tarifaria.

Solos no pueden

Para llevar adelante este ajuste, necesitan una pata fundamental: la burocracia sindical de UPCN y Soeme (Minoridad), co-gobierno de todos los gobiernos, y ATE, con planes de lucha lejanos y desgastantes, con un divisionismo que atenta contra la organización de los trabajadores para la salida en conjunto, dedicándose a intentar un fraude en el Inti. En el caso de la Verde y Blanca kirchnerista, se ha dedicado al boicot y aislamiento,  y -preocupada por su armado electoral- combate más al activismo que al gobierno.

Desde la combativa Junta Interna de ATE Educación Sede, daremos la lucha con los métodos del clasismo: la asamblea y la movilización. Pongamos en pie un plan de lucha contra los despidos, la solución es el pase a planta permanente y salir de la parálisis de las centrales obreras que hicieron la plancha por más de tres años.

Ningún despido. No al ajuste.

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