fbnoscript
21 de marzo de 2019

Por qué luchamos los docentes santafesinos

Respuesta a los ataques del periodista Alberto Lotuf.
Por Lucho Cáceres
Secretario adjunto de AMSAFE Rosario

En los últimos días, la docencia rosarina que se movilizó el martes pasado rechazando la oferta salarial miserable del gobierno, fue atacada por el periodista Alberto Lotuf. En sus redes y en su programa, acusó a las y los docentes de “torturar a niños y familias con los paros". Los docentes que salieron a defender la medida fueron acusados de “trolls”. En las próximas líneas, les cuento qué hay detrás de la paritaria y qué camino hay por delante.

La oferta de Lifschitz

A casi un mes y medio de la primera reunión de la paritaria docente, el gobierno provincial no ha hecho más manosear a la docencia: la propuesta salarial no tiene cifra y 'consiste' en una “cláusula gatillo" atada a la recaudación tributaria provincial, cuando los cierres de fábricas y comercios y la caída del consumo no paran de crecer y golpean de lleno al fisco. El gobierno del socialismo aún debe el pago de la cláusula gatillo de diciembre 2018, que nunca funcionó como tal, porque se aplicó con dos meses de retraso cuando en Santa Fe hubo 50% de inflación. Ahora el gobierno agrega una suma fija de $1200 que no aclara si será por única vez (ni bonificable, ni remunerativa) como “adelanto” de los incrementos que resulten de la aplicación de esta cláusula. Y a cuenta de futuros aumentos. Hambre para hoy y para mañana.

Derrotemos el ajuste de Macri, Lifschitz y el FMI

Al presentar una propuesta que empeora incluso el acuerdo salarial cerrado el año pasado, el gobierno de Lifschitz se ha puesto en sintonía con el profundo ajuste que viene llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri y el FMI. La posición del gobierno provincial queda clara a la luz de las declaraciones del Ministro de Economía Gonzalo Saglione (El Litoral, 20/2): no pueden permitir que los trabajadores estatales le ganemos a la inflación.

Como lo hemos señalado desde Amsafe Rosario, la cláusula de “resguardo salarial” planteada por el gobierno viene con el gatillo “oxidado”. Los salarios no se actualizan de manera inmediata, sino al mes siguiente, y se toma como referencia el haber de ¡diciembre del año anterior! Es decir que la actualización que percibimos durante 2018, mes a mes por detrás de la inflación, tal como lo propuso el ministro Saglione, hizo que perdamos unos $15.000 el año pasado.

Como agravante de esta situación, se debe mencionar que el propio gobierno no ha cumplido con los acuerdos suscriptos, ya que aún no han pagado el aumento correspondiente a la inflación calculada en el mes de diciembre último como así tampoco una parte (el 6%) del segundo aguinaldo del 2018.

El ajuste salarial es un ajuste contra la educación pública

En este cuadro más de la mitad de la docencia santafesina, que incluye a docentes con hasta 10 años de antigüedad en las escuelas, percibe un salario por debajo de la línea de pobreza (hoy calculada en $26.000). Por esta razón, gran parte de las y los docentes debe trabajar en dos o más cargos o acumular el máximo de horas posible (cuyo límite se ha elevado) para poder llegar a fin de mes. La sobrecarga laboral tiene consecuencias negativas directas sobre la salud de las y los docentes y es incompatible con una educación pública de calidad. ¡A la ministra Balagué, interesada y entusiasmada con el modelo educativo de Finlandia, no se le debería pasar esto por alto!

Pero el salario no es el único flanco del ajuste al que recurre el gobierno provincial: mientras se fomenta la sobrecarga laboral, la “tablita” de Balagué restringe el correcto acceso a las licencias médicas y funciona, en los hechos, como un “presentismo” encubierto. Para evitar los descuentos, las y los docentes concurren enferma/os a las escuelas. Asimismo, los descuentos compulsivos por la vía de las auditorías médicas truchas se han convertido en mecanismos de ajuste de envergadura, que vulneran la salud de los docentes. De una cantidad de aspectos que hacen a la defensa de una educación pública de calidad (inversión, formación docente, infraestructura, salud laboral, entre otros), el salario docente representa un eje vertebrador/ ordenador del sistema educativo.

Continuidad y plan de lucha

Hoy, en un marco de ajuste de los gobiernos nacional y provincial, las y los docentes santafesinos tenemos el desafío de defender el poder adquisitivo de nuestro salario, que ha venido en caída libre durante toda la última década.

Necesitamos un verdadero plan de lucha, que no es otra cosa que la continuidad hasta ganar, con asambleas y plenario de delegados regionales, para conquistar los reclamos planteados. Una victoria de la docencia no sólo será un aporte para la educación en Santa Fe, sino para el conjunto de los trabajadores de la provincia.

40% de aumento salarial, para recuperar lo perdido y no seguir perdiendo.

Abajo el pacto fiscal del ajuste de Macri, Lifschitz y el FMI.

Educación estatal, gratuita y laica. Triplicación del presupuesto educativo.

Paro activo con continuidad hasta ganar. Asamblea provincial con mandato de lucha.

En esta nota:

Compartir

Comentarios