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29 de agosto de 2018

Jujuy: la huelga universitaria desata una rebelión estudiantil

La potente huelga docente universitaria en la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), de un acatamiento del 80%, ha sacudido al movimiento estudiantil jujeño.

Este martes 28 se realizó la primera asamblea general estudiantil interfacultades, con la participación de más de mil trescientos estudiantes. Entre las mociones más importantes se votó, por unanimidad, la solidaridad y el acompañamiento del reclamo salarial docente y marchar el jueves 30 sobre la casa de gobierno, en el marco de la marcha nacional universitaria. También se votó marchar bajo la consigna “Basta de ajuste en la universidad. Plata para la educación y no para la deuda”.

La burocracia estudiantil en jaque

Después de varias asambleas interclaustros convocadas por los docentes y asambleas estudiantiles autoconvocadas, se ha impuesto esta asamblea general. Los centros de estudiantes y la Federación Universitaria de Jujuy (FUJ), dirigidos por diferentes variantes del PJ y por Franja Morada, estuvieron ausentes de este proceso y sólo para no quedar absolutamente desbordados por la irrupción estudiantil, se pusieron a la cabeza de esta asamblea. No faltaron, por lo mismo, las recriminaciones del activismo que viene bancando la lucha docente desde sus inicios. Pero este choque fue más lejos concentrándose en torno a las tomas de las facultades y sobre las identificaciones políticas en las marchas. Franja Morada y las agrupaciones pejotistas se opusieron a estos planteos al grito de que hay que dejar trabajar y estudiar al que lo desee, una posición de abierto carnereaje de la huelga en curso; y que hay que marchar sin banderas en nombre de que no hay que hacer política con la lucha, cuando en realidad ellos son las únicas agrupaciones repudiadas por el activismo estudiantil, por defender las políticas de ajuste de Macri, el gobernador Morales y el FMI.

A la hora de la votación, para evitar que se cristalice una derrota clara de sus posiciones, tanto Franja Morada como las autoridades pejotistas de la FUJ y de varios centros de estudiantes decidieron retirarse para romper la asamblea. Pero este intento fracasó, ya que cientos de estudiantes se quedaron a votar.

Las tomas se decidirán en asambleas por facultad. En Humanidades, ya todas las asambleas de carrera votaron sostener esta medida de lucha, para garantizar el cese total de actividades y permitir a los estudiantes que quieren salir a luchar no estar bajo la presión de docentes carneros.

La defección de la burocracia estudiantil de Franja y las agrupaciones pejotistas planteada la necesidad de que la próxima asamblea general elija una mesa de dirección que responda a la lucha y que garantice la ejecución de las medidas votadas.

El ajuste en la UNJu, una olla de presión

Como la mayoría de las universidades del país, la UNJu está sufriendo un brutal ajuste que, según sus propias autoridades, pone en peligro la continuidad de las cursadas más allá del mes de setiembre. El gobierno nacional debe 16 millones de pesos del presupuesto regular y más de 60 millones para la construcción de un pabellón de aulas y del comedor estudiantil, obras que hoy en día se encuentran paralizadas. La apertura de sedes en el interior está en crisis por no contar con el presupuesto necesario para cargos e infraestructura.

Por otro lado, la devaluación, la inflación y los tarifazos están paralizando la actividad académica porque las facultades no cuentan con los recursos para cubrir los mayores costos de los materiales de laboratorios, viajes de campo o directamente las facturas de servicios.

Esta realidad, sumada a una drástica degradación de las condiciones de vida de una gran masa de familias trabajadoras jujeñas, está en la base de esta tendencia a la rebelión estudiantil. La idea de establecer un pliego de reclamos y un plan de lucha propio crece cada vez más entre los estudiantes.

Por la victoria docente y la derrota del ajuste en la UNJu

La UJS-Partido Obrero ha acompañado la lucha docente impulsando la realización de asambleas por facultad y la asamblea general.

Denunciamos el ajuste de Macri, Morales y el FMI sobre los trabajadores y la universidad y planteamos la necesidad de exigir, junto a la satisfacción del reclamo docente y la restitución de los fondos adeudados a la UNJu, la apertura de los libros contables de la universidad y el control de los recursos por una comisión de docentes, estudiantes y no docentes, electa y revocable por las asambleas de los claustros. También planteamos la extensión automática de las regularidades y correlatividades junto a la renovación automática para el 2019 del begu (boleto estudiantil), las becas y el plan progresar, todos atados a la aprobación de materias.

De esta manera defendemos la unidad entre docentes y estudiantes para derrotar el ajuste capitalista en la universidad.

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